El caso de Doña Rubiela Chivará, lo absurdo, y la crisis de civilización
- R David | @LaRataDavid | #Opinión
- 30 ene 2016
- 4 Min. de lectura

Lo que paso con Rubiela Chivará me dejo sorprendido, puede parecer extraño ya que la capacidad de naturalización de los Colombianos es impresionante, les parece normal, o mejor, se acostumbraron y normalizaron los asesinatos diarios de gente pobre, de ‘nadies’ que llaman, que en varios departamentos del país la población muera, literalmente, de hambre, a la corrupción del político y del funcionario, a la cultura traqueta, y un largo etc. Pero sí, me sorprendió, creo que es absurdo que una persona muera por la falta de atención de un sistema de salud que funciona como “servicio” al mejor estilo del súper mercado de la esquina o una empresa cualquiera y no como derecho humano y constitucional. Primero porque nunca se ejecutó una operación que había solicitado y luego porque la ambulancia nunca llegó. Tampoco llego el CTI para el levantamiento de Doña Rubiela, solo hasta muchas horas después. Pero ante la indignación del Yerno que la acompañaba, que decidió bloquear la vía como un gesto de digna rabia, eso sí, llego el ESMAD. ¿Eso no nos dice nada? ¿Nos dice algo de esta porquería de sistema? Vienen las reacciones, algunos en el momento apoyaron al digno Yerno, y otros - esperemos que no la mayoría.- se indignaron en el momento y posteriormente por el bloqueo de la vía, no por una situación que manifiesta lo mal que esta el orden establecido, el statu quo, no, por eso no, por el bloqueo de una vía. Algunas voces “comprensivas” dicen, “es que esa no es la forma”, “es que la vías de hecho no llevan a nada” y más de los típicos argumentos cargados de resignación, miedo e hipocresía.
Hace unos días, una bloguera del espectador escribía que las protestas son para incomodar, y está en lo cierto, así ha sido históricamente. La movilización por derechos civiles en Estados Unidos incomodó a los poderosos y a una cultura pacata y violenta. La movilización por el voto de la mujer no consistió en abrazos, sino en incomodar una cultura dominante patriarcal con diferentes métodos. Y ni hablar de los procesos de independencia, de liberación, de las revoluciones liberales burguesas y de las Revoluciones Sociales desde el margen izquierdo de la política. Pero bueno, el caso de la señora Rubiela me sorprendió y me indignó, como bien dije al principio, creo que es un síntoma de lo mal que esta la sociedad, y no solo la colombiana, la sociedad en general. Y no solo las relaciones sociales están mal, las relaciones humanidad-naturaleza también están bastante mal. Ese calorcito que a muchos les parece agradable en Bogotá de casi un semestre no es gratuito ni las bajísimas temperaturas en las latitudes que están en invierno. No es cosa de gracia divina como creen algunos creyentes ni cosa natural como afirman biólogos afines al capitalismo, NO, es consecuencia de la relación dañina del hombre con la naturaleza en una lógica productivista que pretende un imposible crecimiento económico eterno, al que le debemos sumar el “crecimiento exponencial de la contaminación del aire en las grandes ciudades, del agua potable y del medioambiente en general; el calentamiento del planeta, el derretimiento de los glaciales polares, la multiplicación de catástrofes “naturales”; la destrucción de la capa de ozono; la destrucción, a una velocidad creciente, de los bosques tropicales y la rápida reducción de la biodiversidad por la extinción de miles de especies; el agotamiento de tierras, su desertificación; la acumulación de residuos, principalmente nucleares, imposible de manejar; la multiplicación de accidentes nucleares y la amenaza de un nuevo Chernobyl; la contaminación de la comida, las manipulaciones genéticas, las “vacas locas”, la carne con hormonas.” Como señala Michael Lowy. Y nuestra misma cotidianidad está mal. Una canción de punk lo retrata perfectamente: (…) viviré con ella por toda la eternidad aunque solo la vea al volver de trabajar. Dentro de unos diez años ella engordará y yo seré calvo de tanto pensar cómo llego a fin de mes con hijos que mantener, con el carro en el garaje y solo 11 en la quiniela. Viviré con deudas por toda la eternidad; pues, siempre me ofrecen algo nuevo que comprar. Me pondré borracho y le pegaré, desahogaré mi frustración. Seré asesinado en un hospital de la seguridad social. En nuestra tumba pondrá: "de esos dos imbéciles el mundo se ha reído y no se han enterado. “Chica Yeye” de la banda española La Polla Records. Describe lo que es y será la vida para la mayoría de la humanidad inscrita en el sistema actual, ¿ustedes creen que es lo normal? ¿Creen que es el deber ser de la vida? Algunos filósofos, como Francisco Fernández Buey lo llaman “crisis de civilización”, al respecto dice “cómo toda una formación económico-social basada en el uso intensivo del petróleo y de la electricidad y en el uso abusivo del automóvil privado podía quedarse de pronto a oscuras, paralizada, convertirse en un estercolero farmacéutico y los individuos que la componen empezar a comer mierda (con perdón) al mismo tiempo que una parte importante de la población mundial pasaba hambre y carecía de la energía básica para sobrevivir. De una civilización así puede decirse, efectivamente, que está en crisis, que se ha metido en una encrucijada histórica. (…)La humanidad está en una encrucijada y la crisis es global porque el tipo de crecimiento expansivo se basa cada vez más en la explotación de recursos no renovables y, por tanto, en el expolio de la naturaleza.” Con unos valores fundados en el egoísmo, la competencia -sucia-, la apatía, el consumo. Una sociedad así no va para ninguna parte. Es necesario revaluar esto y sacarlo de esa absurda normalización, es necesario indignarnos, así como ya lo hicimos con la burla de salario mínimo y otros chistes más de parte de las clase política y empresarial, y pensar alternativas como proyecto de sociedad, en conjunto, porque de lo contrario, qué sentido tiene la existencia, ¿limitarnos a nacer, consumir y morir? Y empecemos por darle vía libre a la protesta, esa que incomoda, y que intentó el Yerno de Doña Rubiela, potenciando nuestra capacidad de indignación para dar el siguiente paso a otra realidad posible y con sentido. Referencias: Fernández, Francisco (2009). Crisis de civilización. Papeles nº 105 2009. En: http://www.upf.edu/materials/polietica/_pdf/globcrisisdecivilizacion.pdf Lowy, Michael (2004). ¿Qué es el Ecosocialismo? En: www.anticapitalistas.org/IMG/pdf/TC_Ecosocialismo.pdf
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